Para aumentar las exportaciones en cantidad entre 2003 y 2009, más no se podía pedir: los precios internacionales de los productos argentinos de exportación baten récords, se dispuso de un peso "barato" (al menos hasta mediados de 2007) y la demanda internacional de los bienes que el país produce fue sostenida. Sin embargo, al considerar el desempeño exportador, los rubros en lo que el país tiene ventajas relativas en su producción, como ser Productos Primarios y Manufacturas de Origen Agropecuario, las cantidades sólo se incrementaron un 10% y un 38% respectivamente. Es decir, no hubo un "salto exportador" por el lado de las cantidades, sino de los precios, que en ambos rubros subieron un 71%. Es decir, en la suba de las exportaciones que en 2003 eran de U$S 29.000 millones y en 2009 fueron de U$S 55.000 millones, ha predominado la suba de los precios internacionales.

La Fundación del Tucumán destacó que la evolución de los términos de intercambio y el comportamiento de la economía argentina en los últimos 50 años muestra una estrecha relación. Cuando los precios de las exportaciones argentinas subieron, la economía se expandió; y viceversa. En el periodo de 1960 a 2009 hubo cuatro etapas en las que los términos de intercambio tuvieron significativas mejoras que impactaron positivamente en la economía: 1964-68, 1971-73, 1979-80 y 2003-09. En estos períodos, a su vez, la economía se expandió en promedio 5,4%, 3,2%, 4,2% y 7,4%, respectivamente. De los cuatro períodos considerados el que mayor incremento de los términos de intercambio tuvo es el último, coincidente con los dos gobiernos kirchneristas. Desde 2003 crecieron en promedio un 25% y el PBI un 7,4%. En otras palabras, Argentina enfrenta un contexto internacional históricamente favorable.

Caídas

En contrapartida, hubo cuatro fuertes caídas de los términos de intercambio en el último medio siglo: 1969-70, 1975-76, 1987-88 y 2000-02. Excepto en el primer periodo, en los tres restantes la economía se contrajo. Y en el último la caída del PBI fue del 5%. En general, cuando los términos de intercambio resultaron desfavorables, se debilitó el crecimiento económico y también coincidió con épocas de cimbronazos políticos.

Respecto de los pronósticos, el deterioro del tipo de cambio real es un factor de alerta. Según el estudio, considerando un piso inflacionario para 2011 del 22% y un dólar en torno de los $ 4,3; el tipo de cambio real a fines del año próximo sería menor a los $ 2 por el efecto de los aumentos de precios. "Lo que puede observarse es un rápido y significativo deterioro del tipo de cambio real, dada la evolución del nivel de precios. Esta apreciación del peso, se traduce en un incremento de costos en términos de dólar, lo que resta competitividad cambiaria al sector exportador", asevera la Fundación del Tucumán.